El actual Congreso del estado de Tamaulipas está integrado por 32 diputados locales electos por los ciudadanos de cada distrito electoral, siendo 19 por votación de mayoría relativa y 13 por representación proporcional, quienes perciben un salario mensual nominal de 73 mil pesos, más otras prestaciones que se cubren, desde luego, de nuestros impuestos.
A ellos les corresponde representarnos en el marco de las atribuciones que les otorga la Constitución Política del estado, legislando, revisando y calificando las cuentas públicas de todos los entes que manejen recursos públicos, aprobando la Ley de Ingresos y Presupuesto de Egresos del Ejecutivo Estatal y gestionando para el bien de cada uno de sus distritos.
La realidad nos hace ver con tristeza, que tal representación en algunos de los temas citados, prácticamente no existe.
A nuestros diputados locales, especialmente los que constituyen una mayoría en el Congreso y que por lo tanto controlan sus determinaciones, primero los vemos en sus campañas en intensos recorridos y en los diversos medios de comunicación haciendo promesas y explicando sus importantes funciones; pero una vez electos, con mucha frecuencia se alejan de los ciudadanos y entonces los vemos reducir esas promesas y deberes, al acompañamiento de alcaldes o funcionarios en eventos de toda índole, inauguraciones, entregas de apoyos, entre otros, y a la votación en bloque con su bancada, sin justificar la mayoría de las veces, el sentido de su voto.
De esta forma, en los hechos, las curules del congreso local sirven de trampolín para promover la imagen de quienes después buscarán alcaldías, diputaciones federales u otros cargos de representación popular y por supuesto, para conservar el apoyo de grupos políticos y proteger todo tipo de intereses partidistas.
Olvidan por completo nuestros diputados, que para representar al pueblo tamaulipeco como es su obligación y para lo cual los ciudadanos contribuimos con nuestros impuestos para el pago de sus dietas, requieren mantenerse en contacto con las diversas organizaciones formales e informales de la sociedad civil, para conocer sus demandas y también rendirles cuentas puntuales de su representación.
Los tamaulipecos no conocemos de la actual legislatura, de forma clara, los avances logrados en materia legislativa; tampoco conocemos cuáles fueron las prioridades y criterios que sirvieron de base para la aprobación del presupuesto estatal, y quizás la parte que más nos duele como ciudadanos, es el cinismo político con que se aprueban en el Congreso local, las cuentas de Ayuntamientos, Comapas y demás entes públicos.
Precisamente hace unos días acabamos de ser testigos de cómo, sin ningún rubor, aprobaron en menos de una hora las cuentas de 287 entes públicos, entre ellos, las de 138 Ayuntamientos correspondientes a ejercicios de 2006 a 2009.
El mensaje que nos quieren mandar a los tamaulipecos es que, en nuestro estado todos los entes públicos manejan con cabal honestidad y transparencia los recursos provenientes de nuestros impuestos, lo que desde luego no corresponde a la realidad que salta a la vista en muchos rincones del estado y que incluso está siendo motivo de innumerables quejas públicas de diversos liderazgos y de la comunidad en general, particularmente en las redes sociales.
La grave crisis que vivimos actualmente, nos debe llevar a los ciudadanos a atender los vicios de nuestro sistema democrático, exigiendo a cada uno de nuestros diputados que cumpla sus obligaciones, vigilando su desempeño, castigando con el voto en contra al partido cuya bancada utiliza las curules para brindar impunidad, o contra aquellos diputados que pretendan nuevos cargos, siendo que durante su gestión guardaron silencio y avalaron de esa forma, irregularidades que los ciudadanos vimos y sufrimos.
Cuando seamos capaces como sociedad de ejercer el poder para premiar o castigar con nuestro voto y para acompañar y vigilar el desempeño de nuestros representantes, entonces el sistema democrático funcionará sin duda, para nuestro bien, para el bien común.
http://impreso.milenio.com/node/8854499
No hay comentarios:
Publicar un comentario