En mi colaboración anterior -que versó sobre Impunidad- ofrecí abordar diversos análisis de las funciones y responsabilidades del Congreso local y de los Ayuntamientos, debido a que en el caso de las irregularidades en la recién concluida Administración Municipal de Tampico, ambas instituciones parecieran estar deslindándose y mandando el mensaje a una sociedad amancillada y legítimamente indignada, de que nada se podrá hacer.
De entrada considero que estos análisis no deberían ser necesarios por las siguientes razones:
1).- Es público y de todos sabido, con base en un conocimiento empírico, que existieron graves irregularidades en dicho gobierno municipal.
2).- Existen además evidencias documentadas de ello en el reporte derivado de la Revisión extraordinaria del ejercicio 2008, practicada durante el año 2009, por la Auditoria Superior de la Federación de la Cámara de Diputados.
3).- Obran denuncias y cuestionamientos ante el propio Ayuntamiento y el Congreso Local presentadas por algunos regidores del Partido Acción Nacional sobre innumerables anomalías, que los llevaros incluso a argumentar y votar contra las propuestas presentadas en sesiones de cabildo; lo que fue difundido en medios de comunicación y desde luego consta en las actas respectivas.
4).- Especialmente, se cuenta con todo el soporte documental “comprobatorio” de los recursos públicos federales, estatales y propios obtenidos, que debieron ser aplicados de acuerdo al Plan Municipal de Desarrollo; soporte que está, una parte en poder de la Auditoría Superior del Congreso del estado de Tamaulipas, y el resto, en el actual Ayuntamiento de Tampico.
Con base en estos hechos, por simple lógica, para identificar las infracciones y los ilícitos cometidos y a los presuntos responsables de ellos, bastaría confrontar la documentación que ampara la cuenta pública y sus registros contables con la verdad histórica comprobable: obras registradas no realizadas; el costo inflado de éstas; el excesivo gasto en servicios públicos; la existencia de aviadores en la nómina; el faltante de bienes que son propiedad del municipio; la enorme deuda pública que se contrajo en franca violación a la Ley de Deuda Pública Estatal y Municipal de Tamaulipas; la indebida desviación de recursos presupuestados y que debieron ser destinados para el pago de salarios y aguinaldos; entre otros hechos ilegales conocidos e informados a los medios de comunicación, incluso por funcionarios de la presente administración municipal.
Bien; dejando de lado la simple lógica que cualquier ciudadano puede aplicar en el tema, pasemos a darle sustento jurídico. Iniciaré con la pasada legislatura del Congreso Local.
En materia de fiscalización y gestión, la Constitución Política del Estado de Tamaulipas establece que es obligación de cada Diputado visitar su Distrito para informarse de cómo los funcionarios y empleados públicos cumplen con sus respectivas obligaciones y velar por su bienestar y prosperidad, allegando al Municipio su ayuda directa para ello, para lo cual, las oficinas públicas deben facilitar todos los datos que pidieren (Artículos 55 y 56).
Durante el pasado trienio, fungieron como Diputados Locales por Tampico, Magdalena Peraza Guerra y Miguel Manzur Nader, por lo que a ellos correspondió este deber. Los vimos tener presencia en nuestra ciudad de manera frecuente en los eventos organizados por el Ayuntamiento: corte de listones de los módulos de Policía y Barrio, banderazos de inicio de obras, carnavales, recorridos, visitas del gobernador, etc.
Nunca los escuchamos públicamente quejarse del evidente abandono de la ciudad, del crecimiento de la deuda, del incumplimiento de las promesas de campaña y de la violación al Plan Municipal de Desarrollo que es rector del ejercicio de los Recursos Públicos.
También a la anterior legislatura correspondió Revisar y Calificar parte de dichas cuentas Públicas -2008, 2009 y parcialmente 2010- conforme dispone el artículo 58 de la Constitución Estatal.
Por ello, en los diputados de la anterior legislatura que no vigilaron y por lo tanto no denunciaron a tiempo los malos manejos de la anterior administración municipal –una de ellas actual alcalde de Tampico- así como en los diputados que con su mayoría, aprobaron sin revisar debidamente las cuentas públicas de la pasada administración, quedó la primera bolita.
1 comentario:
Increíble que hasta el momento no se haya hecho nada, propongo la creación de una comisión ciudadana encargada de revisar la cuenta pública del gobierno anterior a fin de que de a conocer a la opinión pública si hubo malejercicio de los fondos públicos.
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