lunes, 21 de febrero de 2011

En Tampico: ¿dónde quedó la bolita? (III)

A casi dos meses de concluida la Administración Municipal que encabezó Oscar Pérez Inguanzo y pese a las innumerables irregularidades detectadas en la misma dadas a conocer incluso públicamente, sigue prevaleciendo la Impunidad por el deslinde del Congreso Local y del Ayuntamiento de Tampico, quienes han optado sólo por hacer declaraciones mediáticas –contradictorias entre sí- sobre los malos manejos de esa administración.

Apenas el pasado viernes, la alcaldesa de Tampico declaró que han estado haciendo denuncias ante la Auditoría Superior del Congreso, la Secretaría de Finanzas y la Auditoria Superior de la Federación con la información de las inconsistencias detectadas; sin embargo, ese mismo día, el Diputado Presidente de la Comisión de Vigilancia de la Auditoria Superior del Congreso, Gustavo Torres Salinas, dijo a medios de comunicación que solamente se han presentados dos denuncias, pero ninguna es de la zona sur. ¿Alguien miente? ¿Por qué, si existen denuncias presentadas, no se muestran a la opinión pública para acabar con tantos dimes y diretes?

Pareciera que lo que buscan nuestros “representantes” en este tema es cómo zafarse y no cómo transparentar y que se sancione mediante la aplicación de la ley a los causantes de la debacle fiscal, administrativa, financiera y patrimonial del Municipio de Tampico; es decir de la sociedad tampiqueña.

Respecto al proceso de Fiscalización y Aprobación de Cuentas Públicas que realiza el Congreso Local, su Comisión de Vigilancia y su Auditoria Superior que ahora analizamos, es evidente que no está cumpliendo con los objetivos de su función. De acuerdo a sus resultados, tenemos que prácticamente todos los municipios del estado, incluyendo Tampico, la COMAPA, etc. actuaron en el ejercicio de nuestros recursos públicos con total nitidez y claridad.

En nuestro “mundo al revés”, el Auditor Superior revisa y no encuentra nada irregular; la Comisión de Vigilancia con base en ello emite dictámenes de aprobación y el Congreso por mayoría aprueba; todo esto a costa de los impuestos de nosotros los ciudadanos y en perjuicio de nuestros intereses. Basta ver el tamaño del endeudamiento en Tamaulipas, de sus Municipios y los escasos resultados de las gestiones públicas, que además, ante la falta de información confiable, ni siquiera podemos evaluar para mejorar. Es un sistema vergonzoso que en lugar de transparentar y fiscalizar, solapa.

Por lo que hace específicamente al Auditor Superior, cabe decir que es nombrado por el Congreso del Estado y puede ser removido por él en el caso de no estar revisando debidamente las cuentas públicas, conforme lo disponen los artículos 10, 34, 38 y 45 de la Ley de Fiscalización Superior de Tamaulipas; pese a ello, pareciera que los Diputados están supeditados a lo que este diga, aunque a todas luces sea absurdo y alejado de la realidad conocida y comprobable, de lo que se desprende que la Comisión de Vigilancia no lo está supervisando como se ordena en nuestra Constitución estatal y leyes de la materia.

Si el actual Presidente de la Comisión de Vigilancia de la Auditoria Superior, quien además es Diputado Local por Tampico, quiere cumplir su encomienda en este caso de manera responsable, podría con base en lo establecido por los artículos 42 de la Ley sobre la Organización y Funcionamiento Internos del Congreso de Tamaulipas y 6° fracción VII de la Ley de Fiscalización Superior de Tamaulipas, coordinarse con el Ayuntamiento de Tampico para obtener y analizar de manera integral la información que está en poder de ambas instituciones, para proceder a presentar de manera sustentada las denuncias correspondientes ante el Congreso y ante el Ministerio Público, para que deslinden responsabilidades penales y administrativas, en su caso.

Hay disposiciones muy puntuales que garantizarían el éxito de esta responsabilidad, sólo hace falta un trabajo coordinado, profesional y especialmente voluntad para realizarlo.

Es deber de todos los tampiqueños informarnos sobre el tema para exigir al Congreso Local, a su Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior y al Actual Ayuntamiento de Tampico, no sólo que actúen para que se aplique la ley a quienes resulten responsables de los malos manejos de la Administración Municipal 2008-2010, sino también para que la postura hasta hoy asumida por ellos, que da evidencia del poco compromiso con una verdadera transparencia y rendición de cuentas, no se traduzca nuevamente en una administración municipal opaca, sin resultados medibles o con señalamientos de corrupción y en un Congreso Local irresponsable que no fiscaliza eficazmente para garantizar el correcto ejercicio de los recursos públicos.

Lo que construyamos en el presente, serán sin duda los resultados del futuro. No hay recetas mágicas. Para nuestro bien, tenemos que hacer que las instituciones públicas funcionen. ¿No lo crees?

1 comentario:

GDMT dijo...

Es detestable saberse observado con la indiferencia de quien se siente cobijado tras las faldas de la impunidad y el descaro.
Buen articulo.