Continúa la polémica en torno al Proyecto para la Reubicación del Aeropuerto Internacional de Tampico “General Francisco Javier Mina” a la ciudad de Altamira, en virtud de que con toda razón, existen voces que defienden la construcción de un Aeropuerto en Altamira, Tamaulipas.
Concretamente, el alcalde de aquella ciudad, Pedro Carrillo Estrada, apenas hace un par de días, expresó acertadamente los motivos por los que considera que la construcción del Aeropuerto de Altamira, sería de gran beneficio para el desarrollo y crecimiento del puerto industrial de esa ciudad.
Se refirió al hecho de que Altamira es un puerto industrial de los más importantes en el país, por lo que contar con un aeropuerto lo llevaría a ser un puerto de primer nivel en Latinoamérica, pues en estos momentos compite con puertos como el de Veracruz y se asemeja su nivel al de Manzanillo.
Agregó el edil, que de la mano del aeropuerto vendrían muchas más inversiones, como es industria aeronáutica, y eso da la oportunidad de tener un transporte totalmente integrado: vía ferrocarril, marítima, terrestre y aérea.
Quienes hemos defendido públicamente la permanencia del Aeropuerto Internacional de Tampico, hemos expresado en todo momento que, pese a la enorme inversión que representa la construcción de un aeropuerto en Altamira, no se ha justificado su necesidad o pertinencia con un estudio de factibilidad económica que describa sus potenciales clientes, el número de operaciones, etc., y otro técnico respecto de las condiciones de seguridad del lugar y de su operación; con esa salvedad, hemos expresado también, que no estamos en contra de la instalación de una nueva terminal de carga en esa ciudad, que contemple un parque industrial para diversos proyectos de la industria, incluida la aeroespacial y que pudiera detonar la llegada de nuevas inversiones.
Dichos estudios, deberían ser en todo caso, el paso previo a gestionar por el alcalde de Altamira o por cualquier otro organismo o persona interesada en justificar la necesidad de la construcción de un aeropuerto en esa ciudad y así, impulsarlo de manera seria y sustentada.
También hemos dicho que una inversión de esa magnitud, siempre traería aspectos positivos a la zona donde se ubique, pero consideramos que la construcción de un Aeropuerto de carga en Altamira, podría realizarse con una inversión mucho menor a los 2,400 mdp planteados, por etapas, de manera autofinanciable y licitada, y siendo fundamental que se respete la propiedad privada y se garantice con ello los derechos de los actuales propietarios de los predios donde se pretende edificar la nueva terminal aérea.
De aquí que el segundo paso, para impulsar la construcción de un Aeropuerto viable en Altamira –si así lo indicaran los estudios antes referidos- sería plantear un proyecto adecuado, apegado a la legalidad y autofinanciable o fondeado con recursos que no provengan de la venta de los terrenos que actualmente ocupa el Aeropuerto de Tampico, que implicaría su cierre y afectación, como es lógico, a la calidad de vida de los habitantes de Tampico y a la economía de la zona.
Por todo ello insistimos en que, la construcción de un nuevo Aeropuerto de carga en Altamira para fortalecer su desarrollo industrial, no debe privarnos de los beneficios que ofrece el actual Aeropuerto de Tampico como terminal para vuelos comerciales, al ser moderno, seguro, cómodo y estratégico por su ubicación que favorece el comercio, turismo y servicios de la Región y que incluso está actualmente subutilizado por los escasos vuelos que tenemos en esta zona, por lo que demolerlo y desaprovechar su actual infraestructura sería absurdo.
Quiero también insistir en que los motivos que se plasmaron en el documento que la anterior administración estatal presentó a la SCT para justificar la Reubicación del Aeropuerto de Tampico, no están apegados a la realidad, ya que allí se afirma erróneamente que nuestro aeropuerto genera congestionamientos viales, impide la conectividad vial, contamina a nuestra zona y demerita la calidad de vida de sus habitantes.
Cabe agregar por último, que ni la Reubicación del Aeropuerto Internacional de Tampico, ni la construcción de un nuevo Aeropuerto en Altamira, se encuentran plasmados en el Plan Nacional de Desarrollo o en el Plan Estatal de Desarrollo del actual gobierno de Tamaulipas, la cual, es condición necesaria para la ejecución de obras de infraestructura en nuestro país y estado.
Es fundamental que en nuestro país, las autoridades se acostumbren a rendir cuentas, lo que implica que deben justificar públicamente y de manera sustentada su actuación y cada una de sus decisiones, especialmente, cuando son trascendentales para una Región como lo sería la Reubicación del Aeropuerto de Tampico o la construcción de otro en Altamira.
Los ciudadanos confiamos que así sea y podamos conciliar, en este caso, la política con el bien común y con la legalidad.
1 comentario:
srita Gomez
este tema me párece muy interesante ya que coincido con usted no necesariamente tenemos que demoler el aeropuerto ni cerrarlo me parece que los comentario que dijeron acerca del aeropuerto en cuanto de congestión vial y ese tipo de cosas me es absurdo ya que tiene buen flujo y en una zona muy bien ubicada
espero poder seguir disfrutando de sus notas
saludos
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