lunes, 6 de junio de 2011

Las Reformas Estructurales se requieren para mejorar la vida de los mexicanos. ¿Por qué no se aprueban?

Tenemos años escuchando voces dentro y fuera de nuestro país que señalan la necesidad de realizar reformas estructurales para cambiar las cosas que no están funcionando y así poder resolver nuestros problemas, siendo algunas de ellas:

1.- FISCAL.- Para ampliar la base tributaria y disminuir la dependencia a la renta petrolera ya que actualmente somos quienes menos recaudamos en América Latina.

2.- ENERGÉTICA.- Para buscar la apertura, competitividad y eficiencia del sector.

3.- LABORAL.- Que haga frente al desempleo especialmente de los jóvenes cuya tasa es doble que la de la población en general; permita la mejora salarial y de seguridad social y prestaciones; combata la discriminación laboral de las mujeres y admita la flexibilidad laboral ante la maternidad; y, garantice la transparencia en el manejo de recursos de sindicatos y la libertad y democracia en su vida interna.

4.- SEGURIDAD NACIONAL.- Para generar un marco jurídico que sustente el combate a la inseguridad creciente que padecemos.

5.- POLITICA.- Que permita Candidaturas Independientes, Iniciativa Ciudadana, Reelección de legisladores, entre otras, otorgando mayor libertad y poder a los ciudadanos.

6.- EDUCATIVA.- Que otorgue un soporte educativo de calidad, vanguardia y altamente calificado para insertarse en el mercado laboral interno y global.

7.- SISTEMA DE JUSTICIA.- Que combata la impunidad y fortalezca el estado de derecho para mejorar nuestra calidad de vida y la confianza para todo tipo de inversiones.

Nunca como ahora nos habíamos acercado a concretar algunas de estas reformas estructurales gracias a la decisión del Presidente de la República de impulsarlas, a la corresponsabilidad de un buen número de legisladores –en especial los Senadores- y al cabildeo para su aprobación realizado por instituciones públicas, privadas, organizaciones de la sociedad civil y liderazgos.

Muchas voces seguimos insistiendo en la apertura de un periodo extraordinario de sesiones en la Cámara de Diputados para que se aprueben en breve la Reforma Laboral, la Política y la de Seguridad Nacional, allí pendientes.

Pese al consenso de la necesidad de las reformas y el impulso de ellas en diversas trincheras, tal parece que una vez más quedarán en la congeladora por intereses de grupos a quienes no convienen.

Y los ciudadanos ¿Qué haremos ante este posible escenario?

Nuevamente, insisto en que el rechazar los temas públicos ante el evidente descrédito político y “voltearnos para otro lado” no resuelve nada y es el mejor escenario para quienes tienen un botín dentro de los partidos y en la estructura política de nuestro país.

Al alejarnos de la política y de las urnas, se quedan “solitos” y sin que nadie los moleste, con sus estructuras electorales corporativas que mantienen con recursos públicos provenientes de nuestros impuestos- decidiendo impunemente por nosotros.

No olvidemos que con nuestro voto podemos elegir un proyecto que garantice la modernización de nuestro país, pero también con ese voto, podemos castigar de manera ejemplar a un proyecto político que pudiendo mejorar las condiciones de vida de los mexicanos, opten por mantenernos secuestrados en el México sufrido en el que todo tiene que ser difícil y complicado, hasta vivir.

Si los diputados priístas y sus aliados -que son mayoría en la Cámara Baja- deciden negarnos la aprobación de las reformas que de manera urgente requiere México para combatir la inseguridad, reducir los niveles de pobreza, mejorar la competitividad, ampliar oportunidades de empleo e inversión y el marco político de libertades y participación ciudadana, lo mínimo que podemos hacer como ciudadanos afectados directamente, es impedir mediante nuestro voto, que en 2012 gane un proyecto que pretende mantenernos secuestrados en un sistema caduco y dañino para la mayoría de los mexicanos.

Es tal el cinismo político actual y la incongruencia entre lo que se dice y lo que se hace, que el propio Presidente del PRI a nivel nacional no pierde oportunidad para fustigar al gobierno federal por los flagelos de la inseguridad, la pobreza y falta de competitividad de nuestro país, sin comprometerse -como es su deber ético y democrático- a obedecer el mandato de la sociedad mexicana en la aprobación de las reformas pendientes.

Por ello, si no hay reformas estructurales, creo que debemos combatir el abstencionismo para ir decididamente a votar en contra de quienes impidan su aprobación y así evitar que se instale en la Presidencia de la República y en el Congreso Federal un proyecto, aparentemente dominante dentro del PRI, que pretende que en México “todo siga igual”.

Los mexicanos sabemos que el cambio hacia una verdadera modernización del país pasa por la aprobación de las Reformas Estructurales; por eso, sin duda, iremos por ellas con nuestra voz y con nuestro voto..…..

1 comentario:

Zapotonaco dijo...

Cuanta razon tienes Hilda, creo que la lucha será como siempre educar a aquellos que no tienen acceso a la informacion ni a los medios, ahi es donde radica la fuerza de estos politicos que no quieren ser incluyentes y visionarios.
Si queremos que este pais pueda ir hacia adelante y crecer, tenemos que fortalecer la base poblacional que es manipulable, que insisto no estan jodidos porque quieran sino que son victimas de un sistema injusto, pero que con un acompañamiento adecuado pueden superar su condicion.
La principal funcion del gobierno en general es la creacion de oportunidades y ahi es donde estamos fallando debido a la predominancia de intereses mezquinos y partidarios. Las Reformas que comentas no solo son urgentes, sino que son basicas, no podemos seguir funcionando en marcos de gobernabilidad arcaicos y hasta retrogradas.
Sabes que estamos con Ciudadania Plena, esperemos forjar ese agente de cambio ciudadano, de ahi es de donde emanara el poder necesario.
Como siempre excelente columna. Te sigo Leyendo