A más de una semana de haber surgido en un medio informativo de Monterrey la versión sobre la existencia de una orden de aprehensión contra el ex alcalde de Tampico, Oscar Rolando Pérez Inguanzo, esta información no se ha confirmado o negado, oficialmente, por las autoridades encargadas de la procuración de justicia en Tamaulipas.
La notoria desinformación, creada por el silencio oficial de las autoridades competentes en nuestro estado, abona a la desconfianza y falta de credibilidad que los ciudadanos manifiestan de manera generalizada, en relación a quienes ejercen el poder público.
En Tamaulipas, son muy pocos los que confían en que esta vez sí se actuará; que no habrá otro caso más de impunidad; y, que por fin sabremos, lo que realmente sucedió en la pasada administración municipal de Tampico.
Durante la semana que concluyó, surgieron versiones en diferentes medios informativos totalmente contradictorias: en algunos se afirmó que el presidente de la Comisión de Fiscalización del Congreso del Estado de Tamaulipas, diputado Gustavo Torres Salinas habría confirmado la existencia de la orden de aprehensión contra el ex alcalde de Tampico Pérez Inguanzo; en otros, exactamente lo contrario.
Respecto a las supuestas declaraciones de la alcaldesa de Tampico, Magdalena Peraza, que dieron origen a este tema mediático, no se supo más.
En mi anterior colaboración, hice una recopilación de los antecedentes de este caso y, especialmente, enumeré las denuncias cuya existencia era conocida. A la fecha, no existe información que indique que de alguna de las mencionadas denuncias, pudiera haber surgido, la referida orden de aprehensión.
A esa lista de denuncias, tal vez debe agregarse una más: la que se supo fue presentada por habitantes de la llamada “invasión Mano con Mano” de este municipio, con motivo de su desalojo de los terrenos que ocupaban y por el uso excesivo de la fuerza pública ordenado por autoridades municipales durante la pasada administración.
Es una pena que en este caso tan lamentable, la desinformación va y viene, ante el silencio de las autoridades competentes en Tamaulipas y, sobre todo, ante la indignación de los tampiqueños y de muchos tamaulipecos.
Ante lo sucedido, las preguntas obligadas son:
¿A qué se debe el silencio de las autoridades competentes?
¿Por qué el Ayuntamiento de Tampico solamente ha presentado una denuncia por fraude genérico por el caso concreto de la firma de un contrato, a favor de una empresa, que le ha demandado civilmente su cumplimiento y no, como los tampiqueños estamos esperando, por todos los hechos irregulares cometidos durante la pasada administración municipal que públicamente se han dado a conocer?
¿Habrá, finalmente, sanciones ejemplares para quienes hubieren actuado indebidamente en la pasada administración municipal?
¿Cuántos políticos se pondrían a temblar si el ex alcalde de Tampico fuera llevado ante las autoridades judiciales y se viera en la necesidad de explicar lo que pasó con las finanzas de su administración?
¿Será por eso que solamente parece un caso mediático y no jurídico, de donde únicamente resultará un nuevo “villano favorito”?
¿Se estará apostando así al olvido, especialmente, al de los electores?
Como lo dijo el filósofo y político romano Lucio Anneo Séneca, “el tiempo descubre la verdad”; creo que en el llamado caso OPI, así será…….
1 comentario:
Desgraciadamente el escepticismo es general...hasta no ver no creer...la impunidad es la moda de siempre.
A confiar en que esta vez sucederá algo diferente.
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Gracias querida Hilda ¡
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