FELIPE CALDERÓN
Ya se acerca el día de muertos,
Y la huesuda impaciente,
Afanosa busca y busca,
Mortales pa’ hacerlos clientes.
Primero pasó por los Pinos,
Buscando al mero patrón,
Pero cuál sería su sorpresa,
Que ya iba rumbo al panteón.
Felipe murió tranquilo,
Pues en vida siempre luchó,
Con gran valentía y coraje,
Y nunca se nos rajó.
La Catrina miró anonadada,
Muchas flores y más gente,
Cientos y cientos de mexicanos,
Lloraban a su presidente.
Gritando desgarradoramente,
Reclamaban su pronta muerte,
¿Por qué se llevan a Felipe,
Habiendo tanto indecente?
Los dolientes se preguntaban,
Sin poderlo responder,
Ahora sin nuestro presidente,
¿Quién nos podrá a defender?
JOSEFINA VAZQUEZ MOTA
La Parca en su lista incluyó,
Uno que otro presidenciable,
En primer lugar apareció,
Una mujer respetable.
Difícil será la encomienda,
De llevarse a Vázquez Mota,
Pues la parca enfrentará,
A quien no conoce derrota.
La siguió por todas partes
Y por fin la acorraló,
“No temas” le dijo la flaca,
“Que al cielo te llevo yo”.
Los panistas mucho le lloran,
Y lamentan su mala suerte,
Iba arriba en las encuestas,
Y la quería mucho la gente.
La calaca sin miramientos,
Se llevó a quién se comenta,
Que con carisma y trabajo,
Sería primera presidenta.
ENRIQUE PEÑA NIETO
La Catrina siguió su camino,
En el Estado de México paró,
Buscando a un político guapo,
Que sale a diario en televisión.
De pronto sus huesos temblaron,
Cuando a lo lejos escuchó,
En un mitin mujeres gritando,
¡Con éste me quedó yo!
La parquita nunca esperó,
Que al acercarse a Peña Nieto,
De frente se le atravesó,
“La Gaviota” pa' defenderlo.
Ni tarde ni perezosa,
La Catrina se apresuró,
Y esquivando a “La Gaviota”,
Del copete se lo llevó.
Ya le lloran los del PRI
Y también los del PANAL
Que juntitos a los Pinos,
Soñaban en regresar.
Salinas, Gordillo y Moreira,
No paran de sollozar,
Mientras el senador Manlio Fabio,
Hasta las “gracias” fue a dar.
EGIDIO TORRE CANTÚ
En Tamaulipas reinó el asombro,
Cuando la Catrina decidió,
Sin importarle las consecuencias,
Llevarse al gobernador.
La gente no perdonaba,
A la huesuda su acción,
Pues Egidio apenas iniciaba,
Las estrategias de su gestión.
Coordinación con el Presidente,
En materia de seguridad,
Y un manejo transparente,
Había ofrecido realizar.
La rudeza de la muerte robó,
A los tamaulipecos la esperanza,
De exigir a Torre Cantú,
Resultados de su gobernanza.
Egidio pasó a mejor vida,
Nunca más podrá gobernar,
Pero en su tierra se preguntan,
¿A dónde vamos a dar?
DIPUTADOS FEDERALES
Los mexicanos con mucha urgencia,
Gritaban desesperados,
Que la parca los ayudara,
A llevarse a los diputados.
La muerte no comprendía,
La actitud de los ciudadanos,
Primero, votando por ellos,
Y después tan rechazados.
Poco tiempo le bastó
A la Catrina pa’ conocer,
Las razones y motivos,
De ese extraño proceder.
Reformas congeladas;
Dietas elevadas;
El país democracia exigiendo,
Y ellos en la Cámara bebiendo.
Viendo a México enardecido,
La parca se compadeció,
Y a los 500 completitos,
Al infierno se los llevó.
Ellos arden entre llamas,
Por su funesta actuación,
Al tiempo que mexicanos,
Celebran con emoción.
http://tampico.milenio.com/cdb/doc/impreso/9053017
No hay comentarios:
Publicar un comentario